DĂas de nerviosismo extremo se viven en la bella ciudad italiana de
Parma. Solo un año mas tarde de su centenario, el club actualmente es
nuevo equipo de la Serie B. La crisis azoto al equipo. Lo que los
aficionados rezaban para que no pasara, se ha hecho realidad. El equipo,
comenzĂł la liga con un inicio bastante regular. Pocos pensarĂan en ese
momento que el club italiano acabarĂa como a acabado: con deudas, con
cambios de directivos inciertos y descendido al segundo escalĂłn del
fĂștbol italiano.
El estadio Ennio Tardini ha pasado
de luchar contra los mejores de Europa, a pelear por no empezar la
temporada que viene en la quinta divisiĂłn del fĂștbol italiano, o incluso
en la sexta. Lo que seria un paso de comedia a algo trĂĄgico. El equipo
situado en los años noventa entre los mejores de el viejo continente,
paso a no poder jugar su partidos contra el Udinese ya que no podĂan
pagar la luz que desprenden los focos del Ennio Tardini. El equipo local
pidiĂł a la federaciĂłn jugar sin publico para reducir los costes en
seguridad, pero la federaciĂłn les denegĂł el permiso. Ese domingo la
pelota no rodó en el maltrecho césped del Ennio Tardini.
Los jugadores del Parma llevan meses sin cobrar, y se preguntan en manos de quien estan, quien es el cara dura que les tiene sin pagar sus mensualidades, ya que el club ha cambiado de directiva dos veces en los respectivos meses.
Los jugadores del Parma llevan meses sin cobrar, y se preguntan en manos de quien estan, quien es el cara dura que les tiene sin pagar sus mensualidades, ya que el club ha cambiado de directiva dos veces en los respectivos meses.
Como
anteriormente he nombrado, el Parma fue un gigante durante la época de
los años 90. Esto también era debido al grupo alimentario "Parmalat",
patrocinador del club durante esa tan gloriosa época. Pero las cosas se
comenzaron a torcer en el año 2004. El gran patrocinador se vio envuelto
en problemas judiciales, junto cuando atravesaba una gran crisis
econĂłmica. Su director, el Sr.Tanzi, acabo en la cĂĄrcel. AsĂ que
imagĂnense la capacidad de gravedad que ese problema tenia.
En
2007 otro joven empresario, Tomasso Ghirardi, compro el club y le
prometiĂł a la fiel aficiĂłn del Parma que les devolverĂa a lo mas alto de
Europa. MentĂa. La aficiĂłn, ilusa y sorprendida por la capacidad de
dialogo del nuevo directivo, se lo creyĂł. Esa temporada, el equipo
descendiĂł. Aunque solo permanecerĂa una temporada en la Serie B, ya que
ascenderĂa la temporada siguiente.
Los
siguientes años del nuevo director pasaron, muy a su pesar, sin ningĂșn
titulo y salvĂĄndose en las ultimas jornadas ligeras. La pasada
temporada, el equipo por fin disfruto de una gran clasificaciĂłn liguera,
fueron sextos. Era la primera vez en 8 largos años que el equipo se
clasificaba para Europa. Eso si, el tribunal de justicia italiano les
negĂł la licencia, dĂĄndosela en su lugar al Torino. El motivo, segĂșn
ellos explicaron, un problema con el IRPF de algunos fichajes. Ante
todos estos problemas, Ghirardi se fue.
El ex
presidente del Parma vendiĂł el club a una empresa con origen en Chipre,
pero inyectado con capital ruso. Estos mismos se columpiaron, ya que
vendieron el club a una empresa eslovena, por un misero euro. Algo que
cabreo, y mucho a los aficionados. El presidente puesto por los
eslovenos es el local Giampetros Maneti, que prometiĂł que iba a pagar
todos los salarios, tanto de jugadores como de empleados. Pero de
momento no ha pagado.
El equipo, actualmente
ya se encuentro descendiĂł al segundo nivel del fĂștbol italiano, pero
esto no acaba aquĂ. Yo, como otras muchas personas, pongo el grito en el
aire pronunciando el lema: "Salvemos al Parma". Por mas tardes de
fĂștbol en el Ennio Tardino, por que se haga justicia. Parma, somos
todos.
Un texto de: Ălvaro Mateo Gotor | @AlvaroGotor_
Un texto de: Ălvaro Mateo Gotor | @AlvaroGotor_
